Los guardarruedas para tráfico son realmente importantes para la seguridad vial. Impiden que los vehículos se salgan de la calzada y protegen mejor a conductores y pasajeros. Al fabricar estos guardarruedas, existen dos opciones populares: los galvanizados y los recubiertos en polvo. Conocer las diferencias entre ellos le ayuda a tomar una mejor decisión.
Diferencias entre guardarruedas para tráfico galvanizados y recubiertos en polvo
Las barreras de seguridad galvanizadas se fabrican aplicando una capa de zinc sobre el acero. Este zinc protege al acero de la oxidación y la corrosión. Actúa como un escudo, de modo que la humedad y otros agentes nocivos no puedan alcanzar el acero subyacente. Por otro lado, las barreras de seguridad recubiertas con polvo utilizan una pintura especial en forma de polvo que se hornea a alta temperatura. Esto produce un acabado duro que resiste muy bien los arañazos y los impactos. Ambas ofrecen protección, pero cada una de forma distinta: las galvanizadas suelen ser más resistentes a la corrosión, especialmente en lugares húmedos o expuestos a sales, mientras que las recubiertas con polvo ofrecen mayor variedad de colores y un aspecto liso y estético.
Galvanizado o recubierto con polvo
La elección entre estos dos tipos depende del lugar donde se instalen y de su uso. Por ejemplo, en zonas con mucha lluvia o nieve, las barreras de seguridad galvanizadas suelen ser más fiables, ya que están diseñadas para resistir mejor la oxidación en condiciones climáticas adversas que las recubiertas con polvo. Sin embargo, si las barreras de seguridad se instalan en un parque o en un lugar donde se prioriza la estética, las recubiertas con polvo resultan más atractivas, pues ofrecen numerosas opciones de color y embellecen el entorno. No se trata únicamente de la apariencia, sino también de la durabilidad a largo plazo.
Galvanizado frente a recubierto en polvo
La gente habla mucho del galvanizado y del recubrimiento en polvo cuando se trata de barreras de seguridad para el tráfico. Pero ¿qué significan estos términos y cómo afectan la resistencia y la durabilidad? Empecemos con barreras de choque rellenable de agua fabricado en acero, que es un metal resistente. Para evitar la corrosión, se recubre con zinc —un proceso denominado galvanización—. El zinc mantiene alejados del acero el agua y el aire, por lo que la oxidación no se produce fácilmente. Por eso, las barreras de seguridad galvanizadas pueden durar mucho tiempo, especialmente en zonas con mucha lluvia o nieve.
Problemas comunes asociados a las barreras de seguridad para el tráfico galvanizadas y recubiertas en polvo
Ambos tipos presentan ventajas, pero también algunos problemas habituales. En el caso de barrera de tráfico rellenable de agua si se rayan, la capa de zinc resulta dañada. Cuando desaparece el zinc, el acero comienza a oxidarse. Esto empeora cerca del mar o en presencia de agua salada, ya que la sal acelera la corrosión. Por tanto, es necesario inspeccionarlas periódicamente y reparar los arañazos de forma inmediata. Además, las barreras de seguridad galvanizadas son pesadas, lo que dificulta su instalación y hace que los trabajadores tengan más dificultades para colocarlas correctamente.
Guía comparativa
Al elegir entre barreras de autopista rellenable de agua barreras de tráfico, adecuadas para compararlas. En primer lugar, la durabilidad: las galvanizadas son más resistentes en condiciones climáticas adversas. El recubrimiento de zinc protege mejor contra la corrosión. Por lo tanto, si la zona recibe mucha lluvia, nieve o agua salada, las barreras galvanizadas son la opción más adecuada. Las recubiertas con polvo tienen un buen acabado y están disponibles en muchos colores, lo que las hace ideales para parques o centros comerciales, donde la apariencia es importante.